| Para que la verdura
no pierda sus propiedades es mejor comerla cruda
o cocida al vapor durante pocos minutos, justamente
hasta que al morderla, todavía esté
crujiente.
En ensaladas, en sopas, en salsas, gratinadas,
revueltas, en potajes, como guarnición,
frita, hervida o asada, la verdura no debe faltar
ni un día en la mesa.
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