| Esto
se debe a la acción de los acidos grasos
omega-3 que abundan principalmente en pescados
azules como sardina, salmón, trucha, etc.
La frescura del pescado es esencial a la hora
de cocinarlo, ya que en otro caso puede ser tóxico.
El pescado fresco tiene un aspecto brillante,
color sano carne prieta y no presentar deformación.
Los ojos deben ser claros y brillantes. Las branquias
deben presentar un luminoso color rojo brillante.
Debe desprender un delicado olor a algas y plantas
marinas.
|