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Con
dos días de antelación, poner
el bacalao salado en un recipiente, cubrir
con agua, taparlo y dejar en el frigorífico
durante 24 horas. Después cambiar el
agua cada 6 horas 3 veces para eliminar el
exceso de sal.
Desmenuzar el bacalao desalado y poner en
una ensaladera. Añadir las olivas.
Lavar y cortar en trozos tomates, pimientos
y cebolla. Añadir a la ensalada. Aderezar
con aceite de oliva, sal* y pimienta. Dejar
reposar en la nevera media hora. Servir la
esqueixada de bacalao fría con rodajas
de pan tostado.
* Utilizar poca sal, ya que el bacalao debe
quedar un poco salado. |