|

El
cacao procede de la planta Theobroma que crece
en zonas sombrías de las selvas tropicales.
El fruto de la Theobroma es una baya de delicada
pulpa blanquecina que encierra en su interior
las semillas de cacao.
Tras la recolección, la pulpa
y las semillas se exponen durante varios días
a temperaturas de 45-50°C. La acción
del calor convierte la pulpa en líquido
que finalmente se evapora dejando las semillas
al descubierto. En la siguiente fase las semillas
comienzan a germinar liberando ácidos
que darían mal sabor al chocolate. Estos
mismos ácidos se encargan de interrumpir
la germinación al matar al embrión.
En esta fase se empieza a desarrollar el aroma
del chocolate.
El siguiente paso será reducir hasta
un 7% la humedad de las semillas para permitir
un almecenamiento prolongado y su posterior
elaboración.
Al parecer los mayas y los aztecas mezclaban
las semillas de cacao pulverizadas con agua,
lo agitaban y decantaban formandose un líquido
espumoso (xocolatl). Para mitigar su intenso
sabor amargo lo condimentaban con especias picantes.
El cacao llegó a Europa vía España
probablemente a través de misioneros
que se lo recomendaban a sus hermanos del viejo
continente como bebida energética para
épocas de ayuno. Durante varios siglos
los europeos intentaron adaptar el chocolate
a sus paladares y se fueron desarrollando varias
fórmulas hasta conseguir los distintos
tipos que hoy se conocen:
Chocolate negro es una mezcla
de pasta y manteca de cacao con azúcar.
Su contenido en cacao varía entre 60%
y 99%.
El chocolate en polvo es la
semilla de cacao tostada y pulverizada. No contiene
manteca de cacao. Se suele tomar como bebida
diluido en agua o leche. También se utiliza
para aromatizar salsas o elaborar postres y
pasteles.
El chocolate para covertura
tiene una mayor proporción de manteca
de cacao que lo hace más untuoso.
El chocolate con leche tiene
menor procentaje de pasta de cacao (30-50%)
que el negro, contiene leche en polvo y resulta
más dulce. Como alternativa a la leche,
la nata en polvo confiere al chocolate una textura
más untuosa y delicada.
El chocolate blanco no contiene
pasta de cacao y por eso carece de su color
característico. Se elabora a base de
manteca de cacao, leche y azúcar.
En la actualidad existen numerosas combinaciones
de chocolate con almendras, avellanas, fruta,
nata, caramelo o licor.
Para aromatizar el cacao se puede utilizar vainilla,
anis, canela, cardamomo, nuez moscada, clavos,
pimienta.
|