El
pilar principal es el arroz. El arroz tailandés
se considera uno de los mejores del mundo,
es un arroz de grano pequeño y largo
que al cocer queda suelto y tiene un sabor
delicado. El más conocido internacionalmente
es el arroz aromático, llamado así
por el aroma que desprende en la cocción.
Para preparar el arroz, se lava primeramente
y se deja un día en remojo para ablandarlo,
al día siguiente se tira el agua
y el arroz se cuece al vapor en un aparato
especial para ello. De esta forma, el arroz
conserva todo su aroma y sus granos quedan
sueltos.
En el norte de Tailandia se prefiere un
tipo de arroz pastoso, que mezclado con
leche de coco o frutas, se utiliza para
postres.
Los fideos también se utilizan para
compañar recetas tailandesas, aunque
ocupan un lugar secundario. Se preparan
a base de harina de arroz.
El segundo pilar es la
mezcla de especias para condimentar las
salsas. Algunas armonizan mejor con la carne,
otras con pescados, con crustáceos
o pollo. Entre sus ingredientes se pueden
encontrar gambas, ajo, soja, guindilla,
jengibre, coco, canela, azúcar, cilantro,
vino de arroz, lima, vinagre. Se preparan
machacando los ingredientes en el mortero.
La variedad y la cantidad de ingredientes
utilizados depende del paladar de cada familia.
Hoy día, estas mezclas se encuentran
ya preparadas en el mercado.
El tercer pilar son las hierbas aromáticas.
La mayoría de estas hierbas se desconocen
en Europa. La hierba de limón es
una especie de cebolleta formada por capas
duras cuyo corazón confiere a las
sopas un matiz de limón fresco. Las
hojas tiernas de una especie de cítrico
pone la nota exótica en las recetas
de crustáceos. Tamarindo, raíces
de cilantro, albahaca se utilizan también
para aromatizar las recetas tailandesas.
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